Pago recurrente o pago único: cómo decidir para tu negocio

2026-02-15

Elegir entre un pago recurrente y un pago único es una de las decisiones más estratégicas que puedes tomar para tu negocio. No es solo una cuestión de cómo llega el dinero, sino de cómo construyes tu modelo de ingresos y la relación con tus clientes.

Un pago único es una transacción puntual, directa. Te da liquidez al momento. En cambio, el pago recurrente establece un flujo de ingresos constante y predecible a través de cobros automatizados, transformando por completo la estabilidad financiera de tu empresa.

Diferencias clave entre pago recurrente y pago único

Hombre haciendo un pago con tarjeta de crédito, eligiendo entre pago recurrente o único, con laptop y calendario.

Para decidir qué modelo encaja mejor contigo, hay que mirar más allá de lo obvio. No se trata solo de cobrar una vez o varias, sino de cómo cada opción afecta a la operativa diaria, a la gestión de clientes y a la salud financiera de tu negocio a largo plazo.

El pago único es el modelo de toda la vida: un cliente compra un producto o contrata un servicio y paga una sola vez. La relación comercial, en esencia, termina ahí. Por otro lado, el pago recurrente se basa en construir una relación continua. El cliente te autoriza a realizar cobros periódicos de forma automática, lo que convierte la transacción en un servicio. Un ejemplo clarísimo de esto son los modelos de negocio tipo Software as a Service (SaaS), que viven de esta filosofía.

El impacto en la relación con el cliente

Aquí es donde la diferencia se vuelve más palpable. Con el pago único, tu esfuerzo se centra constantemente en atraer nuevos compradores, porque cada venta es un nuevo comienzo. Es un modelo que depende de la captación continua.

En cambio, el modelo recurrente convierte a un comprador en un suscriptor. El foco se desplaza de la captación a la fidelización, buscando aumentar el valor del cliente a lo largo del tiempo (lo que se conoce como Customer Lifetime Value o LTV).

La elección no es solo financiera, es una declaración de intenciones. Un modelo recurrente busca crear confianza y retener, mientras que el único se enfoca en la conversión puntual.

Previsibilidad frente a flexibilidad financiera

Desde el punto de vista de la tesorería, cada modelo tiene su punto fuerte. Los pagos recurrentes te dan una previsibilidad de ingresos que es oro puro para la planificación financiera. Saber cuánto vas a facturar el mes que viene simplifica todo.

Los pagos únicos, aunque más impredecibles, inyectan liquidez inmediata en la caja. Además, evitan la complejidad administrativa que supone gestionar suscripciones, mandatos SEPA y posibles cancelaciones.

Para verlo más claro, aquí tienes un resumen de las diferencias fundamentales:

Característica Pago Recurrente Pago Único
Flujo de Caja Predecible y constante Irregular e inmediato
Relación Cliente A largo plazo, basada en la fidelización A corto plazo, transaccional
Gestión Mayor complejidad (mandatos, cancelaciones) Simple y directa por transacción
Foco Estratégico Retención y valor del cliente (LTV) Captación de nuevos clientes

La adopción de pagos recurrentes, sobre todo a través de domiciliaciones bancarias, no para de crecer. Solo en el primer semestre de 2025, los adeudos domiciliados en España gestionaron 1.143 millones de operaciones por un valor de 352.000 millones de euros, un 4,1 % más que el año anterior. Esto demuestra el peso que tienen en la economía.

Entender bien estas diferencias es el primer paso para que tu estrategia de cobros esté alineada con lo que quieres conseguir. Y si quieres profundizar en los mecanismos de pago, te recomendamos leer nuestro artículo sobre las transferencias bancarias SEPA.

Análisis comparativo: ¿qué modelo de cobro te conviene más?

Hombre analizando una comparativa de cobros en una tablet, con un portátil y planta en su escritorio.

La decisión entre un pago recurrente o uno único va mucho más allá de una simple elección administrativa. Es una decisión estratégica que moldea la salud financiera de tu PYME, define la carga de trabajo de tu equipo y, lo más importante, construye un tipo de relación muy concreta con tus clientes.

Para elegir con cabeza, hay que poner cada modelo bajo la lupa y ver cómo impacta en el día a día. No se trata solo de cómo entra el dinero, sino de alinear tu forma de cobrar con tus verdaderos objetivos de negocio.

La eterna duda: previsibilidad de ingresos frente a liquidez inmediata

El flujo de caja es el oxígeno de cualquier empresa, y aquí es donde los dos modelos se distancian por completo. Un sistema de pagos recurrentes te da una previsibilidad financiera que es oro puro. Saber, a grandes rasgos, cuánto vas a ingresar cada mes te permite planificar inversiones, gastos e incluso contrataciones con muchísima más seguridad.

Por otro lado, el pago único te proporciona liquidez al instante. Cada venta es una inyección de efectivo directa a tu cuenta, algo vital para negocios que necesitan recuperar rápido lo invertido o que manejan productos con costes de inventario elevados.

La clave está en encontrar el equilibrio: la tranquilidad de unos ingresos estables (recurrente) frente a la agilidad de tener fondos disponibles justo después de una venta (único).

Esta diferencia se refleja en las tendencias. Durante el primer semestre de 2025, los pagos con tarjeta —generalmente únicos— alcanzaron los 6.178 millones de operaciones, con un valor medio bastante bajo, de 31,6 euros. Si lo comparamos con el crecimiento más estable de los adeudos domiciliados (+4,1 % en volumen), vemos un patrón claro: los pagos únicos son perfectos para transacciones puntuales y de menor importe, mientras que los recurrentes se asocian a servicios y cuotas más predecibles, como puedes ver en las últimas estadísticas sobre pagos sin efectivo.

El cliente en el centro: fidelización vs. adquisición

Un pago recurrente no es solo un cobro, es el inicio de una relación. Transforma una simple compra en un servicio continuo, lo que fomenta una conexión mucho más sólida y duradera. Todo el esfuerzo se centra en la retención y en aumentar el valor del cliente a largo plazo (LTV).

En cambio, el modelo de pago único depende de una captación constante de nuevos compradores. Cada venta es un ciclo que empieza y termina, lo que, a la larga, puede disparar los costes de marketing y ventas.

Para que quede más claro: * Modelo recurrente: Crea lealtad. Un cliente contento con su suscripción no tiene motivos para irse a la competencia. * Modelo único: Te obliga a estar siempre buscando nuevos clientes. Cada venta es una victoria, pero también un nuevo coste de adquisición que asumir.

La trastienda: complejidad operativa y costes de gestión

La simplicidad es un factor que no podemos ignorar. Los pagos únicos son, por definición, más sencillos de gestionar. Un cobro, una operación. No hay más historia ni un seguimiento complejo detrás.

Los pagos recurrentes, en cambio, traen consigo una mayor carga administrativa. Necesitas un sistema robusto para manejar: * Mandatos SEPA: Conseguir, guardar y gestionar las autorizaciones de tus clientes es un requisito indispensable. * Control de devoluciones: Hay que estar muy encima de los cobros fallidos o devueltos para reclamarlos a tiempo. * Gestión de cancelaciones: Procesar las bajas de los suscriptores de forma ágil es clave para mantener una buena imagen.

Aunque herramientas como ConversorSEPA están diseñadas precisamente para automatizar gran parte de estas tareas, es fundamental ser consciente de que un modelo recurrente necesita una infraestructura que funcione sin fisuras.

Para ayudarte a visualizar mejor estas diferencias, hemos preparado una tabla que resume los puntos más importantes.

Comparativa de criterios entre pago recurrente y pago único

Esta tabla te servirá como una guía rápida para ver de un vistazo qué modelo se ajusta mejor a tus necesidades operativas y estratégicas.

Criterio de evaluación Pago recurrente Pago único
Flujo de caja Estable y predecible. Perfecto para planificar a largo plazo. Irregular pero inmediato. Mejora la liquidez a corto plazo.
Relación con el cliente Continua y a largo plazo. El foco está en la fidelización. Transaccional y puntual. El foco está en cerrar la venta.
Gestión operativa Exige gestionar mandatos, devoluciones y cancelaciones. Simple y directa. Una única operación por cada venta.
Costes asociados Menor coste de adquisición a futuro, pero mayor coste de gestión. Mayor coste por captar cada cliente, pero menor complejidad técnica.

Al final, la mejor decisión depende de ti. Analiza estos factores pensando en tu producto, tu cliente ideal y tus metas. No existe una respuesta universal, solo la que mejor encaja con la realidad de tu negocio.

Cómo funciona la normativa SEPA en cada tipo de pago

Para movernos entre un pago recurrente o pago único dentro de Europa, es fundamental entender el marco que lo regula todo: la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA). Esta normativa no es un simple conjunto de reglas, sino el lenguaje común que permite a empresas y clientes hacer transacciones transfronterizas con la misma agilidad y coste que si fueran nacionales.

Dominar los mecanismos SEPA es clave. Un pequeño error al generar un fichero o gestionar un mandato puede acabar en devoluciones bancarias, costes inesperados y, lo que es peor, una mala experiencia para el cliente. Así que vamos a desgranar cómo funciona cada instrumento SEPA y qué necesitas para usarlos sin sorpresas.

Domiciliaciones SEPA: el motor de los pagos recurrentes

La domiciliación bancaria SEPA (SEPA Direct Debit) es, sin duda, la herramienta estrella para los pagos recurrentes. Permite a una empresa iniciar un cobro directamente en la cuenta de un cliente, siempre y cuando este haya dado su autorización previa.

Este sistema es la columna vertebral de modelos de negocio como las suscripciones, las cuotas de un gimnasio o el pago de servicios mensuales. Su gran baza es la automatización: una vez configurado, el proceso de cobro se ejecuta de forma periódica sin que el cliente tenga que hacer nada en cada pago.

La domiciliación SEPA transforma el cobro en un proceso proactivo. En lugar de esperar a que el cliente pague, la empresa toma la iniciativa en las fechas acordadas, lo que garantiza un flujo de caja mucho más predecible.

Ahora bien, para poder realizar estos cobros, hay un requisito que no te puedes saltar: el mandato SEPA.

El mandato SEPA: la autorización imprescindible

Un mandato SEPA es mucho más que un simple formulario. Es el contrato legal con el que tu cliente te autoriza a pasarle recibos por su cuenta. Sin un mandato válido, firmado y bien guardado, cualquier domiciliación puede ser devuelta por el banco.

Para que sea válido, cada mandato debe incluir información muy concreta: * Identificación del acreedor: Tus datos como empresa. * Identificación del deudor: Los datos del cliente. * Número de cuenta (IBAN): La cuenta desde la que se cobrará. * Referencia Única del Mandato (RUM): Un código único que identifica esa autorización concreta. * Tipo de pago: Si será recurrente o puntual (OOFF).

Gestionar los mandatos a mano puede ser una fuente constante de errores. Por suerte, soluciones como ConversorSEPA te permiten generar mandatos en PDF listos para firmar, simplificando muchísimo este paso crítico. Si quieres profundizar, puedes echar un vistazo a nuestra guía completa sobre el adeudo directo SEPA.

Transferencias SEPA: la solución para pagos únicos

Cuando hablamos de pagos únicos, la herramienta SEPA por excelencia es la transferencia bancaria (SEPA Credit Transfer). Aquí el proceso se invierte: es el cliente quien inicia la orden de pago desde su banco hacia la cuenta de tu empresa.

Este método es perfecto para situaciones como: * La venta de un producto en un e-commerce. * El pago de una factura por un servicio puntual. * Cualquier transacción que no vaya a repetirse en el tiempo.

La gran ventaja de la transferencia es su simplicidad operativa para quien cobra, ya que no exige gestionar mandatos ni seguir autorizaciones. Sin embargo, te coloca en una posición pasiva, a merced de que el cliente se acuerde y ejecute el pago a tiempo.

Esquemas CORE y B2B: ¿cuál usar en cada caso?

Dentro de las domiciliaciones SEPA, existen dos esquemas principales. Conocer sus diferencias es vital para evitar problemas.

  1. Esquema CORE (o B2C): Es el más habitual y está pensado para transacciones con consumidores finales (particulares). Ofrece una protección muy alta al cliente, que tiene derecho a solicitar la devolución de un cargo autorizado hasta 8 semanas después del cobro. Si el cargo no estaba autorizado (por ejemplo, si no había un mandato válido), ese plazo se amplía hasta los 13 meses.

  2. Esquema B2B (Business-to-Business): Este esquema es exclusivo para transacciones entre empresas y autónomos. La diferencia fundamental es que el deudor renuncia a su derecho de devolución una vez que el cargo ha sido autorizado. A cambio, su banco está obligado a verificar cada cobro contra la información del mandato, que el cliente ha tenido que registrar previamente en su entidad.

La elección es bastante clara: si tu cliente es un particular, siempre debes usar el esquema CORE. Si es otra empresa, el B2B te da mucha más seguridad contra devoluciones, pero exige una gestión más rigurosa por parte de los dos bancos.

Cuándo elegir cada modelo según tu tipo de negocio

La decisión entre un pago recurrente o un pago único no es algo que se deba tomar a la ligera. En realidad, es un pilar estratégico que va a definir cómo te relacionas con tus clientes y, sobre todo, cómo gestionas la tesorería de tu pyme. Aquí no hay una respuesta universal; la clave está en mirar hacia dentro, analizar tu modelo de negocio, el valor que aportas y lo que tus clientes esperan de ti.

Para ayudarte a tomar una decisión con fundamento, es útil pensar en esto como un camino que se bifurca según la naturaleza de tu servicio. Este árbol de decisión simplifica bastante la elección inicial si nos movemos dentro del ecosistema de pagos SEPA.

Árbol de decisión para pagos SEPA, explicando cómo elegir entre pagos recurrentes y únicos con sus métodos.

Como se ve en la infografía, los modelos de negocio que se basan en servicios continuos o en un acceso prolongado a algo se benefician de la previsibilidad de los pagos recurrentes. Por otro lado, las transacciones de «comprar y listo» encajan como un guante con la sencillez de los pagos únicos.

Escenarios ideales para el pago recurrente

El modelo de pago recurrente es el verdadero motor de los negocios que viven de una relación a largo plazo con sus clientes. Si tu empresa encaja en alguna de estas categorías, la domiciliación SEPA va a ser tu mejor aliada.

  • Empresas SaaS y de software: Si vendes acceso a una plataforma, una herramienta online o cualquier software, el cobro recurrente mensual o anual es, sin duda, el estándar del sector. Te permite tener una planificación financiera sólida y alinea tus ingresos con el valor que aportas mes a mes.
  • Servicios profesionales con cuota fija: ¿Eres una asesoría, gestoría, agencia de marketing o un consultor que trabaja con igualas mensuales? Este modelo te va a cambiar la vida. Automatizar el cobro de esas cuotas fijas te quita de encima el tener que perseguir facturas y asegura la liquidez.
  • Gimnasios, centros formativos y clubes: Cualquier negocio que ofrezca acceso a sus instalaciones o a programas educativos durante un tiempo prolongado verá que las cuotas recurrentes son la forma más eficiente de gestionar a sus socios o alumnos.

Un modelo recurrente bien montado reduce la morosidad de forma drástica. Cuando automatizas el cobro con una domiciliación SEPA, el pago deja de depender de que el cliente se acuerde y lo haga manualmente. Esto mejora la tasa de cobro puntual en más de un 95% en muchísimos sectores.

El mercado de pagos en España, que ya alcanzó los 25.000 millones de euros, se espera que crezca hasta los 26.000 millones en los próximos cinco años, un crecimiento impulsado por el salto a los pagos digitales. Con el 79% de los consumidores españoles prefiriendo ya medios de pago digitales, elegir bien tu modelo de cobro es fundamental para llevarte un trozo de este pastel.

Cuándo el pago único es la mejor opción

A pesar de todas las bondades del modelo recurrente, el pago único sigue siendo la opción más lógica y directa para una enorme variedad de negocios. Su simplicidad y la inmediatez con la que recibes el dinero lo hacen insustituible en ciertos escenarios.

  • E-commerce y venta de productos: Para cualquier tienda online que venda bienes físicos, el pago único es el rey. El cliente paga por un producto, lo recibe y la transacción se cierra de forma limpia y directa. No hay más historia.
  • Servicios por proyecto o puntuales: Si eres un profesional como un diseñador, un desarrollador o un consultor que trabaja por proyecto cerrado, lo tuyo son los pagos únicos. Puedes estructurarlos por hitos (un pago al inicio, otro a la mitad y uno al final), pero cada uno de ellos sigue siendo una transacción individual.
  • Facturación de servicios con coste variable: Piensa en empresas de suministros, telecomunicaciones o cualquier servicio cuyo consumo cambie cada mes. Normalmente, emiten facturas por importes distintos. Aunque se cobren mensualmente, cada factura representa un pago único por lo que se ha consumido en ese periodo concreto.

En negocios que manejan servicios de alto valor, como las reformas, es fundamental entender cómo los clientes financian sus proyectos. Por ejemplo, es muy común que alguien pida un préstamo para reformas para poder cubrir los costes. Para la empresa constructora, esto se traduce en recibir uno o varios pagos únicos a medida que el proyecto avanza.

El modelo híbrido: una estrategia inteligente

Pero, ¿por qué elegir? No tienes por qué limitarte a un solo modelo. Una estrategia híbrida, que combine lo mejor de los pagos únicos y los recurrentes, puede ser la solución más rentable y flexible para tu negocio.

Imagina una empresa de software: puede ofrecer su suscripción mensual (pago recurrente) y, al mismo tiempo, vender paquetes de formación o servicios de implementación con un coste único.

Esta flexibilidad te permite adaptarte a las distintas necesidades de tus clientes, maximizando las oportunidades de generar ingresos y construyendo un modelo de negocio mucho más fuerte y preparado para crecer.

Cómo automatizar tus pagos con ConversorSEPA

Laptop mostrando opciones de archivo CSV, Excel y XML en pantalla y un banner azul con 'Automatiza con Conversorsepa' en un escritorio.

Vale, ya has elegido entre un pago recurrente o un pago único para tu negocio. Ahora llega el verdadero reto: ¿cómo gestionar todo esto sin que se convierta en una pesadilla operativa? Seamos sinceros, generar ficheros XML SEPA a mano es un proceso técnico, lleno de trampas y que devora un tiempo que podrías dedicar a otras cosas.

Aquí es donde la tecnología entra en juego como tu mejor aliada. ConversorSEPA nació precisamente para derribar esa barrera. Queremos que cualquier PYME, asesoría o departamento de administración pueda crear sus remesas bancarias en minutos, sin tener ni idea de programación ni de los entresijos del formato XML.

La filosofía es sencilla: tú nos das tus datos de cobro y nosotros nos encargamos de la parte técnica, garantizando que el fichero que generes cumpla con toda la normativa bancaria. Ni más, ni menos.

De un Excel a un fichero SEPA en tres pasos

Para muchas empresas, el gran salto mortal es pasar de sus datos de siempre (casi siempre en un Excel o un CSV) al formato XML que les pide el banco. Con ConversorSEPA, hemos convertido esa tarea técnica y tediosa en algo que puedes hacer mientras te tomas un café.

  1. Sube tu fichero: Solo tienes que arrastrar y soltar tu archivo de Excel o CSV con los datos de las domiciliaciones o las transferencias que quieres realizar.
  2. Mapea las columnas: Nuestra interfaz te guía de forma intuitiva para que le digas qué columna de tu fichero corresponde a cada dato SEPA (el IBAN, el importe, el concepto…).
  3. Descarga el XML: Un clic y listo. Tienes en tus manos un fichero XML SEPA perfecto, validado y preparado para subir a tu banca online.

Este sistema no solo te ahorra un tiempo increíble, sino que reduce casi a cero el riesgo de errores humanos. Esos pequeños fallos que acaban con una remesa entera rechazada por el banco. Si quieres ver el proceso en detalle, echa un vistazo a nuestro artículo sobre cómo funciona el conversor a SEPA.

Funcionalidades clave para una gestión sin errores

Nuestra herramienta va más allá de una simple conversión. Está pensada para protegerte de los fallos típicos que cuestan tiempo y dinero. Porque en la gestión de cobros, prevenir es mucho mejor que curar.

Un simple error en un IBAN o una estructura de fichero incorrecta puede paralizar el cobro de decenas o cientos de facturas. Nuestro sistema de validación automática actúa como un filtro de seguridad, identificando estos problemas antes de que lleguen al banco.

Hemos incluido funciones específicas para que tus remesas sean impecables: * Validación de IBAN: Verificamos al instante que los números de cuenta de tus clientes tengan el formato correcto. Así evitas devoluciones por datos incorrectos. * Soporte para formatos antiguos: ¿Tu sistema todavía genera ficheros con normativas antiguas como los cuadernos 19, 34 o 58 de la AEB? No te preocupes, los convertimos al estándar SEPA actual sin que tengas que hacer nada. * Seguridad de datos: Nos tomamos la confidencialidad muy en serio. Todos los datos viajan cifrados de extremo a extremo y tus ficheros se eliminan de nuestros servidores a los 10 minutos de la conversión.

Automatización total con nuestra API para equipos técnicos

Si tu empresa maneja un gran volumen de operaciones o ya trabajáis con un ERP o un software de gestión propio, la automatización es el siguiente paso lógico. Las tareas manuales, por muy sencillas que parezcan, siempre consumen recursos que podrías estar usando para hacer crecer el negocio.

Nuestra API JSON está diseñada para que tu equipo de desarrollo pueda integrar la generación de ficheros SEPA directamente en vuestros sistemas. Esto permite automatizar por completo el ciclo de cobros, tanto si se trata de un pago recurrente o uno único.

Imagina un flujo de trabajo así: 1. Tu ERP o CRM genera los datos para la remesa del día. 2. De forma automática, envía esos datos a nuestra API. 3. La API los procesa, los valida y devuelve el fichero XML SEPA listo en cuestión de segundos. 4. Ese fichero se puede enviar directamente al banco, también de forma automática si tenéis configurada esa integración.

Este nivel de automatización elimina la intervención humana en la creación de los ficheros. El resultado es evidente: cero errores manuales, un ahorro de tiempo brutal para el equipo de administración y una capacidad de escalar tu proceso de cobros sin límites, da igual si gestionas diez transacciones al mes o diez mil.

Dudas frecuentes sobre modelos de pago

Para rematar este análisis sobre pagos recurrentes y únicos, es normal que surjan dudas en el día a día. Los departamentos de administración se topan con situaciones muy específicas donde la teoría hay que saber aplicarla bien para evitar errores, devoluciones y costes que no estaban en el guion.

Aquí respondemos a las preguntas más habituales que nos llegan. La idea es reforzar los conceptos clave y darte una guía de consulta rápida para que gestiones tus cobros con eficacia y, sobre todo, con seguridad.

¿Qué es exactamente un mandato SEPA y por qué es tan importante para los pagos recurrentes?

Un mandato SEPA es, en pocas palabras, la autorización firmada por tu cliente que te da luz verde para cargar recibos en su cuenta. No es un simple trámite burocrático, sino un documento con total validez legal. Su función es proteger a ambas partes: el cliente sabe que los cargos son consentidos y tu negocio tiene una base sólida para cobrar.

Si no tienes un mandato válido, bien cumplimentado y guardado a buen recaudo, cualquier domiciliación que emitas puede ser devuelta por el banco del cliente. Y ojo, porque el plazo para que reclame un cargo no autorizado es de hasta 13 meses. Esto supone un riesgo financiero y un dolor de cabeza administrativo que es mejor evitar.

Imagina el mandato SEPA como los cimientos de tu sistema de cobros recurrentes. Si esos cimientos fallan o directamente no existen, toda la estructura se puede venir abajo con la primera reclamación.

Herramientas como ConversorSEPA te lo ponen fácil generando estos mandatos en PDF, listos para firmar. Así te aseguras de que incluyen toda la información obligatoria, cumples la normativa y minimizas riesgos.

¿Puedo girar una domiciliación SEPA para un cobro de una sola vez?

Técnicamente, sí, se puede. El propio esquema de adeudos directos SEPA permite marcar un cobro como OOFF (One-Off), que significa literalmente “pago único”. Esto le dice al sistema que, tras ese cargo, el mandato asociado podría no volver a usarse.

Ahora bien, siendo prácticos, para un pago puntual lo más directo y sencillo es una transferencia SEPA. ¿Por qué? Porque te ahorras toda la gestión previa del mandato. Recurrir a una domiciliación para una operación aislada solo tiene sentido en casos muy concretos, como por ejemplo, si ya tienes un mandato activo con ese cliente para otros servicios y necesitas hacerle un cargo excepcional.

En resumen: * Para pagos únicos: La transferencia SEPA es el camino más corto y eficiente. * Para pagos recurrentes: La domiciliación SEPA es la herramienta estrella, sin discusión.

Mi empresa ya tiene un ERP, ¿qué me aporta vuestra API?

Incluso los ERP más completos y potentes a veces se quedan cortos a la hora de generar ficheros XML SEPA. Es frecuente que sus módulos de tesorería sean algo rígidos, que no se actualicen con la agilidad que exige la normativa o que necesiten desarrollos a medida (y costosos) para adaptarse a los requisitos de cada banco.

Nuestra API funciona como un puente flexible y siempre al día que se conecta con tu sistema. El proceso es muy simple: 1. Tu ERP exporta los datos de cobros o pagos en un formato sencillo, como un CSV o un JSON. 2. Envía esos datos a nuestra API de forma automática. 3. La API los procesa, valida los IBAN al momento y genera el fichero XML SEPA correcto, devolviéndolo a tu sistema listo para ser enviado al banco.

Con esto consigues automatizar un paso clave de tus cobros sin tener que tocar una línea de código de tu software principal. Te ahorras costes de desarrollo, garantizas que siempre cumples con la normativa y liberas a tu equipo de tareas manuales repetitivas. Es, sin duda, la forma más inteligente de optimizar tu operativa de tesorería.


Simplifica la gestión de tus cobros y pagos, ya sean recurrentes o únicos. Con ConversorSEPA, convierte tus ficheros de Excel o CSV en ficheros SEPA XML validados en segundos, o automatiza todo el proceso con nuestra potente API.

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