La guía definitiva del adeudo directo SEPA para empresas

2026-02-13

Piensa en los modelos de suscripción que tanto triunfan hoy en día, como Netflix o Spotify. Imagina poder aplicar esa misma lógica de cobro automático y recurrente en tu propio negocio. Pues bien, eso es exactamente lo que te permite hacer un adeudo directo SEPA: un sistema para solicitar pagos directamente desde la cuenta bancaria de tus clientes, siempre con su permiso previo, claro está. Para miles de pymes en España, es el pilar fundamental de su tesorería.

Qué es un adeudo directo SEPA y cómo transforma tus cobros

Hombre trabajando en un portátil con una pantalla de gestión, frente a un cartel azul de 'ADEUDO DIRECTO SEPA'.

En pocas palabras, un adeudo directo SEPA es una autorización, un “permiso”, que un cliente (el deudor) te da a ti, su proveedor (el acreedor), para que puedas iniciar cobros en su cuenta bancaria. La gran ventaja es que elimina por completo la necesidad de que el cliente intervenga manualmente en cada pago, ya sea haciendo una transferencia o pagando con tarjeta.

Es como si construyeras una autopista directa y automatizada para tus ingresos. En lugar de estar persiguiendo facturas o cruzando los dedos para que los clientes se acuerden de pagar, el dinero fluye de forma puntual y predecible a tu cuenta en la fecha que toca.

Este sistema es un salvavidas, sobre todo para negocios con ingresos recurrentes, donde tener un flujo de caja estable es la clave para la supervivencia y el crecimiento.

Por qué es vital para tu negocio

Adoptar el adeudo directo SEPA no es solo una mejora de procesos, es una decisión estratégica con un impacto directo en la salud financiera de tu empresa. Su verdadero valor está en cómo sistematiza los cobros, eliminando de un plumazo la incertidumbre y una enorme carga de trabajo administrativo.

Los beneficios saltan a la vista:

  • Reducción drástica de la morosidad: Al automatizar el proceso, los retrasos y los impagos se desploman. El sistema se encarga de todo sin depender de que el cliente se acuerde o tenga tiempo.
  • Flujo de caja predecible: Sabes exactamente cuándo y cuánto vas a cobrar. Esto te permite planificar con mucha más tranquilidad tus finanzas, gestionar el stock o decidir cuándo invertir.
  • Liberación de tiempo y recursos: Tu equipo deja de malgastar horas en tareas repetitivas como enviar recordatorios o conciliar pagos. Ese tiempo se puede dedicar a lo que de verdad importa: hacer crecer el negocio.

En esencia, un adeudo directo SEPA es el contrato que permite que los pagos fluyan sin fricción desde el cliente hacia tu empresa. Formaliza una relación de confianza y eficiencia, convirtiendo cobros esporádicos en un ingreso constante y fiable.

El contexto de la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA)

La palabra clave aquí es SEPA (Single Euro Payments Area). No es solo una sigla técnica; es la iniciativa que ha hecho posible todo esto. SEPA unifica las transacciones en euros a lo largo de 36 países europeos, de modo que un adeudo o una transferencia dentro de España funciona exactamente igual que una con un cliente en Alemania.

Gracias a SEPA, puedes cobrarle a un cliente en Francia o Italia con la misma facilidad y al mismo coste que si estuviera en tu misma ciudad. Se acabaron las barreras bancarias y las complicaciones para vender fuera.

Desde que se implantó en 2009, el adeudo directo no ha parado de crecer. En España, ya es el segundo método de pago sin efectivo más popular, solo superado por las transferencias. Las pymes, que son el 99% de nuestro tejido empresarial, lo han adoptado en masa, llegando a reducir su morosidad entre un 30% y un 40%. Si quieres profundizar en estas cifras, la guía sobre adeudo directo SEPA de Treezor.com ofrece datos muy interesantes.

En definitiva, este sistema se apoya en tres pilares: automatización, eficiencia y seguridad. Es la herramienta que transforma la gestión de cobros de un dolor de cabeza a un proceso ágil y totalmente predecible.

¿Qué esquema de adeudo directo SEPA te conviene más: CORE o B2B?

A la hora de domiciliar un cobro, no todos los adeudos SEPA son iguales. Tienes dos caminos posibles, el CORE y el B2B, y la elección depende de algo muy simple: ¿a quién le vas a cobrar? ¿Es un particular o es otra empresa? Entender esto es crucial, porque de ello dependen la seguridad de tus cobros y la estabilidad de tu tesorería.

El esquema SEPA CORE: la opción universal con protección al consumidor

Piensa en el esquema SEPA CORE como la opción estándar, la que se usa por defecto. Está diseñada para proteger al máximo al consumidor final (B2C o Business-to-Consumer), que es la parte que el sistema considera más vulnerable en una transacción.

Su característica más famosa —y a veces, un quebradero de cabeza para las empresas— es el plazo de devolución. Un cliente particular puede devolver un recibo durante las primeras 8 semanas desde la fecha del cobro. Y lo más importante: no necesita dar ni una sola explicación. Esta red de seguridad para el cliente introduce, lógicamente, un punto de incertidumbre para quien emite el cobro.

Este derecho a la devolución sin preguntas es la piedra angular del sistema. Si a un cliente no le suena un cargo o, simplemente, se lo piensa mejor, solo tiene que pedirle a su banco que lo devuelva, y el banco lo hará sin más.

Además, la cosa se pone más seria si el cobro se ha hecho sin un mandato SEPA válido. En ese caso, el plazo para reclamar la devolución se dispara hasta los 13 meses. Precisamente por esta protección tan robusta, el esquema CORE es el único que puedes usar para cobrar a particulares. Eso sí, también puedes usarlo con empresas o autónomos que prefieran conservar estos derechos.

El esquema SEPA B2B: la vía rápida y segura para negocios

En la otra cara de la moneda tenemos el esquema SEPA B2B (Business-to-Business). Esta es la herramienta pensada exclusivamente para operaciones entre profesionales, donde las reglas del juego son totalmente distintas. Aquí la prioridad es la agilidad y, sobre todo, la firmeza del cobro.

La lógica del B2B es sencilla: se asume que dos empresas negocian en igualdad de condiciones. Por eso, se elimina el derecho a devolución para que, una vez cobrado, el dinero se quede donde está.

Cuando una empresa firma un mandato B2B, está renunciando de forma explícita a su derecho de devolver el recibo. ¿Qué significa esto en la práctica? Que una vez el pago se ha procesado, es definitivo. No hay marcha atrás. Esta característica blinda la operación y le da al acreedor una seguridad financiera total. Si quieres saber más sobre cómo se organizan estos cobros, te recomendamos leer nuestro artículo sobre qué es una remesa en contabilidad.

Comparativa de esquemas de adeudo directo SEPA CORE vs B2B

Para que veas las diferencias de un solo vistazo, hemos preparado esta tabla. Resume los puntos clave para ayudarte a decidir qué esquema se ajusta mejor a tus clientes y a tu operativa.

Característica SEPA CORE (B2C) SEPA B2B (Empresas)
Público objetivo Particulares, autónomos y empresas. Exclusivamente empresas y autónomos.
Derecho de devolución , hasta 8 semanas sin dar explicaciones. No, el deudor renuncia a este derecho al firmar el mandato.
Plazo de devolución 56 días naturales (8 semanas) para devoluciones justificadas o no. Solo 2 días hábiles y únicamente si la operación no estaba autorizada.
Plazos de presentación 5 días hábiles antes del primer cobro / 2 días para los siguientes. Solo 1 día hábil antes del cobro.
Seguridad del cobro Menor, ya que siempre existe el riesgo de devolución. Máxima, el cobro es prácticamente irrevocable.

Como ves, las diferencias son enormes. El esquema B2B está diseñado para dar certidumbre a las transacciones entre negocios, mientras que el CORE prioriza la protección del consumidor individual.

Herramientas como ConversorSEPA hacen que gestionar esto sea muy sencillo. Al preparar tus ficheros de cobro, la propia plataforma te permite elegir si la remesa es de tipo CORE o B2B con un simple clic.

Así, te aseguras de que el fichero XML que generas cumple con todas las especificaciones técnicas correctas para cada modalidad, evitando errores que podrían retrasar tus cobros.

Decidir entre CORE y B2B no es un simple tecnicismo. Es una decisión estratégica que afecta directamente a tu flujo de caja y a cómo gestionas el riesgo. Siempre que operes con otras empresas, usar el esquema B2B te dará una tranquilidad impagable y fortalecerá tu posición financiera.

El mandato SEPA: el contrato que autoriza tus cobros

Si el adeudo directo SEPA es la herramienta para cobrar, el mandato SEPA es el permiso legal que te da tu cliente para poder usarla. No es un simple papel; es la piedra angular de todo el sistema. Es, en esencia, el acuerdo formal donde tu cliente te autoriza a realizar cargos en su cuenta bancaria.

Piénsalo como la versión moderna y estandarizada para toda Europa del clásico contrato de domiciliación bancaria. Este documento crea una relación de confianza y transparencia entre tu empresa (el acreedor) y tu cliente (el deudor), dejando las reglas del juego claras para ambos.

Sin un mandato válido y correctamente firmado, cualquier cobro que intentes hacer está en el aire y podría ser devuelto. Cada vez que generas una remesa, estás, en realidad, ejerciendo el derecho que este documento te otorga.

Los datos que no pueden faltar en un mandato válido

Para que un mandato SEPA tenga validez legal, no vale un simple acuerdo de palabra. Debe incluir una serie de datos obligatorios que lo identifican sin lugar a dudas. Si falta alguno, lo más probable es que el banco de tu cliente rechace no solo ese cobro, sino la remesa entera.

Asegúrate de que cada mandato que emitas contenga siempre estos elementos:

  • Referencia Única del Mandato (RUM): Es como el DNI de ese acuerdo. Un código único (de hasta 35 caracteres) que tú mismo asignas para identificarlo.
  • Identificación completa del acreedor: Tu nombre o razón social, tu dirección y, muy importante, tu Identificador de Acreedor SEPA. Este es el código que te acredita para poder emitir adeudos.
  • Identificación completa del deudor: El nombre y apellidos (o razón social) del titular de la cuenta y su dirección.
  • Datos bancarios del deudor: El código IBAN de la cuenta donde vas a realizar los cargos.
  • Tipo de pago: Hay que dejar claro si los cobros serán recurrentes (para cuotas o suscripciones) o si se trata de un pago único.

Un mandato bien cumplimentado es mucho más que un trámite. Actúa como un escudo que te protege, asegurando que cada cobro tiene detrás una autorización explícita. Esto minimiza drásticamente el riesgo de devoluciones y disputas.

El ciclo de vida de un mandato SEPA

Un mandato no es algo que se firma y se olvida. Tiene un ciclo de vida con tres fases que debes gestionar bien para que tus cobros fluyan sin problemas: creación, custodia y cancelación.

Todo empieza con la creación y la firma. Recopilas los datos y tu cliente debe firmarlo. Aunque la firma en papel sigue siendo una opción, la firma electrónica se ha convertido en el estándar por su agilidad y seguridad. Cumple con la normativa europea eIDAS y acelera muchísimo el proceso de alta de nuevos clientes.

Una vez firmado, tienes la obligación legal de custodiar el mandato original. La normativa exige que lo conserves durante al menos 36 meses después de haber pasado el último cobro. Este documento es tu prueba en caso de que un cliente, por el motivo que sea, decida disputar un cargo. Si quieres saber más, te recomendamos leer nuestra guía completa sobre el mandato SEPA.

Finalmente, un mandato se puede cancelar, ya sea por tu parte o por la del cliente. Además, ten en cuenta que si un mandato pasa 36 meses consecutivos sin usarse, caduca automáticamente. Si quisieras volver a cobrar a ese cliente, necesitarías que te firmara uno nuevo.

Herramientas como ConversorSEPA te quitan un gran peso de encima en esta gestión. No solo te ayudan a crear las remesas, sino que incluyen funciones para generar mandatos en PDF listos para firmar, asegurando que no te olvidas de ningún campo obligatorio. Así te aseguras de que la base sobre la que construyes tus cobros recurrentes es sólida y a prueba de fallos.

El viaje de una remesa de adeudo directo, paso a paso

Imagina que es día de facturación y vas a lanzar los cobros de tus suscripciones. Desde que pulsas el botón hasta que el dinero llega a tu cuenta, se pone en marcha una maquinaria estandarizada y precisa, casi como una coreografía financiera. Entender este viaje te dará el control total sobre tus cobros.

Este recorrido, que antes podía parecer un laberinto burocrático, hoy es una secuencia lógica de acciones que puedes gestionar con agilidad gracias a la tecnología.

El proceso completo de un adeudo directo SEPA se divide en varias etapas clave, cada una con su propósito y sus plazos. Conocerlas es fundamental para evitar retrasos, devoluciones inesperadas y, en definitiva, para cuidar la salud de tu tesorería.

Etapa 1: La notificación previa al deudor

Antes de tocar la cuenta de tu cliente, la normativa SEPA te obliga a un gesto de cortesía indispensable: la comunicación. Tienes que enviarle una notificación previa, lo que se conoce como preaviso, para informarle de que vas a proceder con el cargo.

Este aviso debe dejar claro, como mínimo, el importe exacto y la fecha en la que se hará efectivo el cobro. La regla general es enviarlo con 14 días naturales de antelación, aunque es un plazo que puedes negociar y acortar con tu cliente en el propio mandato.

¿Y por qué es tan importante? Simple: le das tiempo para asegurarse de que tiene fondos. Así de fácil, evitas una de las devoluciones más comunes y frustrantes: la de falta de saldo.

Etapa 2: La preparación y conversión de la remesa

Con el preaviso enviado, toca preparar la orden de cobro. Lo más seguro es que tengas toda la información en una hoja de cálculo, un Excel o un CSV, con las columnas típicas: nombre, IBAN, importe y la referencia del mandato.

Pero aquí viene el quid de la cuestión: los bancos no entienden de hojas de cálculo. El sistema SEPA tiene su propio idioma universal, un formato llamado XML (basado en la norma ISO 20022). Es el único “dialecto” que tu banco aceptará para procesar los adeudos.

En este punto es donde herramientas como ConversorSEPA se convierten en tu mejor traductor. Subes tu fichero Excel y la plataforma lo transforma al instante en un archivo XML perfectamente estructurado y validado, listo para enviar. El siguiente diagrama te muestra de forma muy visual cómo se gestiona un mandato, desde que nace hasta que se cancela.

Diagrama de flujo horizontal que ilustra el proceso de mandato: crear, firmar digitalmente y cancelar.

Como ves, el ciclo de vida del mandato tiene tres momentos clave: su creación, la firma que le da validez legal y, finalmente, su cancelación cuando la relación comercial termina.

Etapa 3: Presentación de la remesa en el banco

Con tu flamante fichero XML preparado, el siguiente paso es subirlo a tu banca online. Y aquí, el calendario es tu mejor amigo, porque los plazos son sagrados y varían según el tipo de adeudo.

  • Adeudos SEPA CORE: Para el primer cobro de una domiciliación o para un pago único, tienes que presentar la remesa al menos 5 días hábiles antes de la fecha de cobro. Para los siguientes cobros de esa misma serie, el plazo se relaja y baja a 2 días hábiles.
  • Adeudos SEPA B2B: Están pensados para la agilidad entre empresas, así que el plazo es mucho más corto. Basta con presentar la remesa 1 día hábil antes de la fecha de cobro.

Saltarse estos plazos es un error de novato que se paga caro: el banco rechazará la remesa entera, obligándote a empezar de cero y retrasando tus ingresos.

Etapa 4: Proceso de cobro y gestión de devoluciones

Si has seguido todos los pasos al pie de la letra, en la fecha de vencimiento que indicaste, el dinero se cargará en la cuenta de tu cliente y se abonará en la tuya. ¡Objetivo cumplido! Pero el viaje no siempre acaba aquí. A veces, las devoluciones llaman a la puerta.

Es vital entender los plazos y los motivos. Los adeudos SEPA en España se rigen por plazos muy estrictos de presentación y devolución, regulados por el Real Decreto-ley 19/2018. En los adeudos CORE, el cliente tiene hasta 56 días (8 semanas) para devolver un recibo sin dar explicaciones. Sin embargo, en el esquema B2B, el deudor renuncia a este derecho, y solo puede devolverlo en 2 días por motivos técnicos.

Este marco legal tan definido ha hecho que los adeudos directos ganen muchísima popularidad, representando ya el 14 % del total de pagos sin efectivo. Herramientas que validan el IBAN antes de emitir el cobro son clave para minimizar ese 2-3 % de rechazos típicos. Si quieres profundizar en la normativa, puedes explorar el funcionamiento de los adeudos SEPA en Sage.com.

Cuando un recibo viene de vuelta, tu banco te lo notifica con un código de error (por ejemplo, MS02 por falta de fondos o MD01 porque la cuenta ya no existe). Tu trabajo entonces es analizar ese código, hablar con el cliente para solucionar el problema y, si procede, volver a emitir el cobro en una futura remesa.

Cómo convertir un Excel al formato XML que exige tu banco

Una mesa de trabajo con un portátil, un cuaderno y un bolígrafo, y un cartel azul que dice 'Excel a XML'.

Llegamos a lo que suele ser el mayor quebradero de cabeza para la mayoría de pymes que gestionan sus cobros por domiciliación: crear el dichoso fichero XML SEPA. Puede que suene a algo muy técnico e intimidante, pero entender por qué existe este formato es el primer paso para dominarlo sin despeinarse.

Durante años, en España nos manejábamos con los famosos “cuadernos bancarios” (¿te suenan los cuadernos 19, 34 o 58?). Eran formatos de fichero de andar por casa, propios del sistema bancario español. Pero con la llegada de la normativa SEPA, Europa necesitaba un idioma único, un estándar que todos los bancos entendieran. Y el elegido fue el estándar internacional ISO 20022.

Este cambio, ni más ni menos, obligó a todos los bancos a jubilar los formatos antiguos y a exigir a sus clientes un archivo XML con una estructura muy concreta para procesar cualquier remesa de adeudo directo SEPA.

La anatomía de un fichero XML SEPA

A pesar de su nombre rimbombante, un fichero XML (para los adeudos, el pain.008.001.02) no es más que un simple archivo de texto. Piensa en él como un documento de Word, pero en lugar de párrafos, usa “etiquetas” para organizar la información de cada cobro.

Estas etiquetas son como chivatos que le dicen al banco qué es cada dato: <Nm> para el nombre del deudor, <Amt> para el importe que se va a cobrar o <IBAN> para el número de cuenta. Cada recibo se empaqueta en su propio bloque de etiquetas, y el conjunto de todos ellos forma la remesa. El objetivo es simple: que cualquier banco de la zona SEPA, sea español, alemán o italiano, pueda leerlo y entenderlo sin dudar.

Entender el “porqué” de este formato es mucho más importante que dominar el “cómo” técnico. No necesitas ser programador para generar estos ficheros, solo necesitas una herramienta que haga de traductor por ti.

La solución: herramientas que hablan el idioma del banco

Y aquí es donde la tecnología nos salva el día. En lugar de pelearte con la estructura del XML o arriesgarte a cometer un fallo tonto que haga que el banco te rechace la remesa entera, puedes usar plataformas especializadas.

Estas herramientas funcionan de una manera increíblemente sencilla: 1. Subes tu fichero de cobros: El mismo Excel o CSV que ya usas para llevar tus cuentas, con tus columnas de nombres, importes e IBAN. 2. Mapeas las columnas: Le dices a la plataforma “oye, esta columna de mi Excel es el nombre del cliente” y “esta otra es el IBAN”. 3. Generas el XML: Con un solo clic, la herramienta transforma tus datos en un fichero XML perfecto, validado y listo para subir a tu banca online.

Estas soluciones son una maravilla de la eficiencia y, a día de hoy, casi imprescindibles. Para que te hagas una idea, en el primer semestre de 2025, el volumen de adeudos directos SEPA en la eurozona alcanzó la friolera de 11.300 millones de operaciones. Para las pymes que gestionan sus remesas en Excel, herramientas como ConversorSEPA son clave para adaptarse, facilitando la conversión al formato XML ISO 20022 (el heredero del antiguo Cuaderno 19.14) y validando datos como el IBAN para ahorrarte disgustos y comisiones por errores. Si tienes curiosidad, puedes consultar más datos sobre las estadísticas de pago del BCE en su web oficial.

Un paso más allá: automatización para empresas con más volumen

Para negocios que manejan un volumen de operaciones más alto o que quieren integrar todo en sus sistemas, el siguiente nivel es la automatización. En lugar de subir ficheros a mano, se puede conectar directamente el software de facturación o el ERP con un servicio de conversión a través de una API.

¿Qué significa esto? Que al cerrar una factura en tu programa de gestión, este puede enviar automáticamente la información a la plataforma de conversión y recibir, al instante, el fichero XML listo para el banco. Sin que nadie tenga que hacer nada.

Ya sea a mano o de forma automatizada, contar con un conversor a SEPA es la forma más segura y rápida de saltar la barrera técnica del XML. Te permite seguir trabajando con las herramientas que ya dominas, como Excel, mientras cumples con los exigentes requisitos del banco.

Preguntas frecuentes sobre adeudos directos SEPA

Incluso con un sistema tan estandarizado como el adeudo directo SEPA, en el día a día siempre surgen dudas. Es normal. Esta sección final va directa al grano para responder a los problemas más comunes, para que puedas resolver cualquier incidencia sin perder tiempo y mantener tu tesorería a flote.

Nos vamos a centrar en las tres preguntas que más nos llegan de empresas que, como la tuya, gestionan remesas de domiciliaciones.

¿Qué hago si un cliente devuelve un recibo CORE?

Es una de las situaciones más frustrantes, sí, pero también de las más habituales. Cuando un cliente te devuelve un recibo emitido bajo el esquema CORE, el primer impulso puede ser volver a pasarlo y cruzar los dedos. Pero créeme, tener un método claro te ahorrará muchos quebraderos de cabeza.

Lo primero es averiguar por qué ha sido devuelto. Tu banco te facilitará un código de devolución (los famosos “códigos R”), que es la pista que necesitas. No es lo mismo un recibo devuelto por falta de fondos (código MS02) que uno rechazado porque la cuenta ya no existe (MD06).

Una vez que sabes el motivo, la comunicación con tu cliente es la clave.

  • Llama o escribe, pero sé proactivo: Ponte en contacto de forma cordial para informarle de la devolución. Explícale el motivo (si lo tienes claro) y buscad juntos una solución.
  • Acuerda el siguiente paso: Pregúntale si puedes volver a girar el cobro en una fecha concreta o si prefiere pagarte esta vez por otro medio, como una transferencia.
  • Actualiza tus datos: Si el problema era un IBAN incorrecto, asegúrate de corregirlo en tu sistema. Esto puede implicar que necesites que te firme un nuevo mandato SEPA.

Volver a emitir un adeudo directo sin haber hablado antes con el cliente es una mala práctica. No solo es muy probable que te lo devuelvan otra vez, sino que daña la relación comercial y la confianza que tanto cuesta construir.

Solo cuando hayas solucionado la causa del problema, podrás incluir de nuevo el cobro en tu próxima remesa. Este enfoque no solo te ayuda a cobrar, sino que refuerza la relación con tu cliente al demostrar transparencia y profesionalidad.

¿Puedo modificar el importe o la fecha de un cobro recurrente?

Sí, claro que puedes, pero nunca por tu cuenta y sin avisar. El mandato SEPA que tu cliente firmó en su día es un acuerdo basado en unas condiciones muy concretas. Si esas condiciones cambian, ya sea el importe de la cuota o el día del cobro, tienes la obligación de notificárselo.

Imagina que subes el precio de tu suscripción mensual. Antes de pasar el cargo con el nuevo importe, debes comunicárselo al cliente con la antelación que hayáis pactado. La normativa general habla de un preaviso de 14 días, pero podríais haber acordado otro plazo. Esta notificación es, en la práctica, como una pequeña actualización del acuerdo original.

Lo mismo pasa con la fecha. Si siempre cobras los días 1 y decides cambiarlo al día 5, tienes que avisar.

La clave aquí es la transparencia. Un cambio inesperado en el importe o en la fecha es uno de los motivos más habituales de devolución. La notificación previa no es solo un detalle de cortesía, es un requisito para que el cobro sea legítimo y para que no te lleves sorpresas con devoluciones que podrías haber evitado.

¿Qué significan los códigos de devolución R?

Los códigos de devolución, o “códigos R”, son el lenguaje que usan los bancos para decirte por qué un adeudo directo SEPA se ha ido al traste. Si aprendes a interpretar los más comunes, podrás actuar de inmediato y sabiendo exactamente qué hacer.

Aunque la lista completa es bastante larga, en la práctica te vas a encontrar casi siempre con los mismos. Aquí tienes una chuleta rápida con los más habituales y cómo actuar:

  • MD01 - Cuenta incorrecta (Invalid Account Number): El IBAN que tienes no existe o tiene algún error.
    • Solución: Llama a tu cliente para verificar y corregir el número de cuenta. Vas a necesitar que te firme un nuevo mandato con los datos correctos.
  • MS02 - Deudor fallecido / Falta de fondos (Debtor Deceased / Insufficient Funds): Aunque el código agrupa dos situaciones muy diferentes, en España se usa casi siempre para indicar que no había saldo suficiente.
    • Solución: Habla con el cliente para acordar una nueva fecha de cobro, un día en el que sepa que tendrá fondos disponibles.
  • MD06 - Cuenta bloqueada / cancelada (Account Blocked): El cliente ha cerrado esa cuenta o el banco la ha bloqueado para recibir domiciliaciones.
    • Solución: Pídele a tu cliente un nuevo número de cuenta y, por supuesto, la firma de un nuevo mandato. No sirve de nada volver a intentarlo en esa cuenta.
  • MD07 - El deudor ha cancelado la autorización (Debit Authorisation Cancelled by Debtor): Tu cliente ha dado orden a su banco de no aceptar más cargos tuyos.
    • Solución: No vuelvas a girar el recibo. Lo primero es contactar con el cliente para entender por qué ha cancelado la domiciliación y buscar una alternativa.

Conocer estos códigos es como tener un diagnóstico rápido del problema. Te permite dejar de dar palos de ciego y aplicar la solución correcta a la primera, agilizando tus cobros y manteniendo la administración de tu negocio mucho más saneada.


Gestionar remesas de adeudos directos SEPA no tiene por qué ser una odisea. Con la información clara y las herramientas adecuadas, puedes convertir un proceso lleno de trampas en una tarea sencilla y casi automática. En ConversorSEPA hemos creado una plataforma que te permite convertir tus ficheros de Excel a XML SEPA en segundos, validando los datos para reducir las devoluciones y asegurando que siempre cumples con la normativa.

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