La guía definitiva sobre el adeudo SEPA para tu negocio

2026-02-05

En términos sencillos, un adeudo no es más que una orden de cobro automática. Permite que una empresa, con tu permiso previo, retire dinero directamente de tu cuenta bancaria. Es la solución perfecta para poner en piloto automático los pagos recurrentes, como suscripciones o cuotas mensuales, y así asegurar un flujo de caja constante y predecible.

Qué es un adeudo y cómo simplifica tus cobros

Laptop en un escritorio de madera con planta, mostrando software de pagos automáticos y un logo de Cobros Automaticos.

Piensa por un momento en la gestión de un gimnasio. Cada mes, el personal administrativo dedica horas y horas a perseguir a los socios para que paguen la cuota, enviando recordatorios y procesando cada pago de forma individual. Un verdadero quebradero de cabeza.

El adeudo directo acaba con todo ese trabajo manual. Simplemente, programas un único envío al banco con las instrucciones de cobro para todos tus clientes, y el dinero aterriza en tu cuenta en la fecha que has fijado. Así de fácil.

Pero este mecanismo es mucho más que una simple comodidad; es una herramienta financiera clave. Su gran poder reside en la automatización de los cobros recurrentes.

  • Aligera la carga administrativa: Tu equipo se libera de tareas monótonas y puede dedicarse a lo que de verdad importa.
  • Aporta previsibilidad a los ingresos: Saber exactamente cuándo vas a cobrar te permite planificar mejor las finanzas y gestionar la tesorería con confianza.
  • Reduce drásticamente los impagos: Se acabaron los olvidos o los retrasos del cliente. El cobro se ejecuta de forma proactiva, sin que nadie tenga que mover un dedo.

El marco normativo SEPA

Para que todo este sistema funcione de manera segura y homogénea en toda Europa, se creó la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA). Podríamos decir que SEPA es quien pone las reglas del juego, garantizando que un adeudo emitido en España se procese exactamente igual en Alemania o en Italia.

Este marco común hace que las operaciones entre países sean tan sencillas como las nacionales. Sin embargo, impone un requisito técnico muy importante: toda la comunicación con los bancos debe hacerse en un formato muy específico, el fichero XML SEPA.

Un fichero XML SEPA es, básicamente, el “idioma oficial” que hablan los bancos. No vale con enviarles una hoja de Excel; tienes que “traducir” tus órdenes de cobro a este formato para que el sistema las entienda y las ejecute correctamente.

La popularidad de este método no para de crecer. De hecho, en el primer semestre de 2025, los adeudos directos en la zona euro aumentaron un 2,3% en número, hasta alcanzar los 11.300 millones de transacciones. Puedes consultar más estadísticas de pagos como esta en la web del Banco Central Europeo. Este dato deja clara la importancia de dominar bien el proceso.

El principal escollo para muchas pymes es, precisamente, esa barrera técnica. Generar un fichero XML a mano y sin fallos es una tarea compleja y llena de riesgos. Un pequeño error puede hacer que el banco rechace toda una remesa de cobros, lo que se traduce en costes adicionales y retrasos inesperados. Por eso, entender bien qué es una orden de domiciliación de adeudo SEPA es el primer paso para evitar problemas. Herramientas como ConversorSEPA son vitales aquí, ya que actúan como un traductor automático y fiable que convierte tu Excel en un fichero XML válido al instante.

¿Adeudo bancario o domiciliación SEPA? No son lo mismo y aquí te explico por qué

Dos personas en una oficina, una señalando un documento de domiciliación y otra sosteniendo una carpeta SEPA, discutiendo gestión financiera.

En el día a día, es muy común escuchar “adeudo bancario” y “domiciliación SEPA” como si fueran la misma cosa. Sin embargo, aunque están relacionados, hay matices clave que cualquier profesional o empresa debe conocer para gestionar sus cobros con total seguridad y eficacia.

Piénsalo así: un adeudo bancario es un término genérico. Es, sencillamente, cualquier cargo que se aplica a una cuenta bancaria. Ha existido toda la vida.

La domiciliación SEPA, en cambio, es la evolución moderna y estandarizada de ese concepto. No es un simple cargo, es todo un sistema regulado a nivel europeo que establece unas reglas de juego claras, protegiendo tanto al que cobra como al que paga.

La revolución silenciosa que trajo SEPA

Antes de que SEPA entrara en escena, el panorama de los cobros en Europa era un caos. Cada país tenía sus propias normas, formatos y plazos. Hacer un cobro recurrente a un cliente en Francia o Alemania era una auténtica odisea burocrática.

SEPA llegó para poner orden, creando un único mercado de pagos en euros. Este cambio introdujo conceptos que hoy damos por sentados, pero que transformaron por completo la gestión financiera:

  • El mandato SEPA: Es la pieza clave. Se trata de la autorización firmada por tu cliente que te da permiso explícito para cargar recibos en su cuenta. No es un papel cualquiera; es un contrato que legitima cada cobro que emites.
  • Dos esquemas, dos niveles de seguridad (CORE y B2B): SEPA no trata a todos los deudores por igual. Diferencia entre los cobros a particulares (CORE), que gozan de mayores derechos de devolución, y los cobros a empresas (B2B), donde el pago es firme y no admite devolución, ofreciendo así una certeza de cobro absoluta.
  • Plazos claros y predecibles: Se acabaron las sorpresas. SEPA define con exactitud los plazos para presentar los cobros y los periodos en los que un cliente puede solicitar una devolución. Esto te permite tener una previsión de tesorería mucho más fiable.

En resumen, la domiciliación es una forma muy específica y regulada de adeudo. Si quieres profundizar en este tema, te recomiendo leer nuestra guía sobre qué es una domiciliación bancaria y cómo funciona en la práctica.

Hoy en día, operar bajo el marco SEPA no es una opción, es una obligación para cualquier negocio que quiera ser competitivo. Te garantiza que tus cobros son seguros, eficientes y cumplen con la ley en los 36 países que forman parte de la zona SEPA.

Comparativa de sistemas de cobro

Para que veas el salto cualitativo de un vistazo, he preparado una tabla que resume las diferencias fundamentales entre el sistema antiguo y el actual. Ayuda mucho a entender por qué SEPA fue un avance tan necesario.

Característica Adeudo bancario (pre-SEPA) Adeudo directo SEPA
Ámbito geográfico Estrictamente nacional (España) Internacional (36 países SEPA)
Base legal Normativa nacional fragmentada Reglamento europeo unificado
Autorización Simple orden de domiciliación Mandato SEPA (documento formal y legal)
Seguridad Menor, sin plazos estandarizados Alta, con esquemas CORE y B2B
Devoluciones Plazos y condiciones muy variables Plazos fijos y claros (8 semanas o 13 meses)
Formato técnico Múltiples formatos (ej. Norma 19) Fichero XML SEPA estandarizado
Identificadores CCC (Código Cuenta Cliente) IBAN (reconocimiento internacional)

Como puedes comprobar, el adeudo directo SEPA no solo es una actualización técnica. Es una redefinición completa del proceso que aporta una estructura sólida y predecible. Para tu negocio, esto se traduce en menos errores administrativos, mayor seguridad jurídica y, sobre todo, una gestión de cobros mucho más ágil que elimina las fronteras.

Los costes ocultos de un adeudo devuelto

Un adeudo devuelto puede parecer un simple contratiempo administrativo, una pequeña incidencia sin más. Pero la realidad es bien distinta. Piénsalo como una pequeña grieta en tu tesorería que, si no la tapas a tiempo, puede acabar generando problemas mucho más serios.

Las consecuencias de una devolución van mucho más allá de la cantidad que has dejado de ingresar. Cada recibo que te rechazan pone en marcha una cadena de costes y efectos negativos que golpean directamente tu rentabilidad y, lo que es peor, la relación con tus clientes.

El impacto económico directo de una devolución

El primer golpe, el más evidente, es en el bolsillo. Cuando un banco devuelve un adeudo, no solo dejas de cobrar, sino que además te llevas una penalización de regalo. Esta “multa” se llama comisión por devolución, y es el cargo que te aplica tu banco por las molestias de gestionar la operación fallida.

Aunque la cifra exacta varía, lo normal es que te cueste entre 3 y 8 euros por cada recibo devuelto. Si mueves decenas o cientos de cobros al mes, echa cuentas. Unas pocas devoluciones se convierten rápidamente en un pellizco importante que se come tus beneficios.

Imagina un negocio con solo 20 devoluciones al mes. Podría estar perdiendo más de 1.500 € al año solo en comisiones bancarias. Es un coste directo que a menudo se nos olvida al calcular si los cobros recurrentes nos salen a cuenta.

Más allá del dinero: la confianza del cliente

El segundo coste es más sutil, pero a la larga puede ser devastador: el daño a la relación con tu cliente. A nadie le gusta recibir una llamada o un email reclamando un pago que no se ha hecho. Es una situación incómoda para todos que genera tensiones y desgasta la confianza.

Si el fallo ha sido tuyo (por cobrar un importe equivocado o duplicado), la imagen que proyectas es de poca profesionalidad. Y si el problema es del cliente (por falta de fondos), tienes que hilar muy fino para reclamar el dinero sin que se sienta atacado y decida marcharse.

¿Por qué se devuelven los recibos? Las causas más comunes y cómo atajarlas

La mejor forma de evitar devoluciones es anticiparse. Por suerte, la mayoría de los rechazos se deben a errores humanos o administrativos que tienen fácil solución si cuentas con los procesos adecuados. Los más típicos son:

  • IBAN incorrecto o inexistente: La causa número uno. Un simple baile de números al teclear la cuenta y el cobro será rechazado.
  • Mandato SEPA inválido o caducado: Si el mandato no está firmado, tiene datos erróneos o ya ha expirado, legalmente no puedes cobrar.
  • Cuenta bancaria cancelada: El cliente cerró su cuenta, se olvidó de avisarte, y tú sigues intentando cobrar en un sitio que ya no existe.
  • Orden de devolución del cliente: A veces, el deudor simplemente le dice a su banco que no pague ese recibo.

La buena noticia es que casi todos estos escenarios se pueden controlar. Implementar una validación automática del IBAN antes de enviar la remesa al banco, como la que ofrecen plataformas como ConversorSEPA, corta de raíz el principal motivo de devoluciones. Es una medida sencilla que te ahorra muchos dolores de cabeza.

¿Qué hago cuando un cliente devuelve un recibo?

Aun con todas las precauciones del mundo, las devoluciones ocurren. Y cuando pasan, es fundamental que sepas cómo actuar y cuáles son los derechos de tu cliente. La normativa SEPA CORE (para particulares) establece dos plazos clave:

  1. Hasta 8 semanas después del cargo: Si el cliente te había dado permiso (tenías un mandato válido), puede devolver el recibo en este plazo sin tener que darte ninguna explicación.
  2. Hasta 13 meses después del cargo: Ojo aquí. Si el cobro no estaba autorizado (porque no tenías mandato o era incorrecto), el plazo para reclamar se dispara.

Tu plan de acción tiene que ser rápido y profesional. Lo primero, llama o escribe a tu cliente con amabilidad para entender qué ha pasado. Si fue un error tuyo, soluciónalo de inmediato. Si fue por falta de fondos, busca con él una nueva fecha para volver a intentarlo. El objetivo es claro: recuperar el dinero sin cargarte la relación, convirtiendo un problema en una oportunidad para demostrar que tu servicio de atención al cliente es excelente.

¿Cómo se crea una remesa de adeudos? La guía paso a paso

Crear una remesa de adeudos puede sonar a algo muy técnico, casi intimidante, pero en el fondo sigue una lógica bastante sencilla. Vamos a desglosar el proceso paso a paso, de forma práctica, para que puedas gestionar tus cobros sin errores y con total confianza.

Lo creas o no, el punto de partida de casi todas las remesas es una simple hoja de cálculo. Tu equipo de administración seguramente ya utiliza programas como Excel o Google Sheets para llevar un control de las facturas pendientes. Pues bien, empezaremos justo ahí.

1. Recopilar y preparar los datos

Antes de hacer nada, lo primero es tener toda la información de los cobros perfectamente ordenada. Piensa en tu fichero CSV o Excel como si fueran los planos de un edificio: si los cimientos no están bien, toda la estructura se tambalea.

Para que el banco pueda procesar los cobros, tu hoja de cálculo necesita, como mínimo, estos campos para cada recibo que vayas a emitir:

  • Nombre del deudor: El nombre completo o la razón social de quien te va a pagar.
  • IBAN de la cuenta del deudor: Este es el dato más delicado. Un solo número mal puesto y el recibo vendrá de vuelta.
  • Importe del adeudo: La cantidad exacta que vas a cobrar. Ni un céntimo de más, ni uno de menos.
  • Concepto del cobro: Una descripción corta que el cliente verá en su extracto bancario. Por ejemplo: “Cuota gimnasio Mayo”.
  • Referencia del mandato: El código único que identifica el mandato SEPA que tu cliente firmó en su día para autorizarte el cobro.

Tener estos datos bien estructurados desde el minuto uno es clave. Si quieres una guía más detallada, en nuestro centro de ayuda te explicamos exactamente qué datos debe contener tu fichero CSV de recibos de adeudos SEPA.

2. El salto del Excel al XML SEPA

Y aquí es donde muchas empresas se topan con el primer gran muro. Tienes tu Excel impoluto, con todos los datos correctos, pero hay un pequeño gran problema: no puedes enviar ese fichero directamente al banco.

Los bancos no entienden de hojas de cálculo. Para que ellos puedan procesar los cobros, necesitan recibir las instrucciones en un formato universal, estandarizado y muy estricto: el XML SEPA. Este es el idioma oficial de los pagos en toda Europa y garantiza que todas las operaciones se hagan de forma segura y uniforme.

Intentar crear un fichero XML SEPA a mano desde un Excel es como querer traducir una novela a un idioma que no dominas usando solo un diccionario. En teoría, podrías hacerlo, pero la probabilidad de cometer un error de sintaxis o estructura es altísima. Un solo fallo y el banco te rechazará la remesa entera.

Este paso de “traducción” es precisamente donde herramientas especializadas como ConversorSEPA se vuelven imprescindibles. Actúan como un intérprete profesional: cogen tu fichero de datos (Excel o CSV) y, en segundos, lo convierten en un archivo XML perfecto, validado y listo para subir a tu banca online.

3. Consejos prácticos para una gestión impecable

Una vez superado el obstáculo técnico de la conversión, hay algunos detalles en el día a día que marcan la diferencia entre una gestión de cobros caótica y una que funciona como un reloj.

La importancia de nombrar bien los ficheros

No guardes tus ficheros con nombres genéricos como “Remesa.xml” o “Cobros.xml”. Es una receta para el desastre. Adopta un sistema de nombres claro y consistente que te permita saber qué hay dentro de un solo vistazo. Un buen formato podría ser: [AñoMesDía]_[NombreEmpresa]_[TipoRemesa]_[Versión].xml.

  • Ejemplo: 20240531_MiEmpresa_CuotasGimnasio_v1.xml

Este simple hábito te ahorrará horas de búsqueda cuando, meses después, necesites encontrar una remesa concreta para resolver una incidencia.

Controla las fechas clave

En una remesa SEPA manejas dos fechas fundamentales: la fecha de presentación (el día que subes el fichero al banco) y la fecha de cobro (el día que el dinero se carga en la cuenta de tu cliente). Asegúrate de presentar la remesa con la antelación que te pida tu banco, que suele ser de varios días hábiles antes de la fecha de cobro que quieres.

Seguimiento y conciliación: el trabajo no ha terminado

Enviar la remesa es solo la mitad del camino. Unos días después, tienes que entrar en tu banca online y comprobar que todo ha ido bien. Es vital revisar si ha habido devoluciones para poder gestionarlas cuanto antes y que no se te acumulen los impagos.

El siguiente esquema te muestra de forma muy visual qué ocurre cuando un adeudo es devuelto.

Flujo de proceso de deuda devuelta: el banco rechaza el documento, seguido de notificación y reclamación.

Como ves, en cuanto el banco rechaza el cobro, se activa un proceso de notificación y reclamación que requiere que actúes de inmediato.

Automatiza la creación de remesas con ConversorSEPA

Ya hemos visto que montar una remesa de adeudos es, en esencia, traducir un simple fichero de datos a un archivo XML SEPA bastante complejo. Hacerlo a mano es una de esas tareas que nadie quiere: es lenta, repetitiva y, lo peor de todo, muy fácil de fastidiar. Un solo fallo y el banco te tumba el fichero entero, lo que se traduce en cobros que no llegan, clientes que se quejan y costes que no tenías en el presupuesto.

Por suerte, esta barrera técnica ya es cosa del pasado. Tu equipo de administración no tiene por qué pelearse con tareas que parecen más de un informático. Herramientas como ConversorSEPA nacieron precisamente para esto: para convertir ese proceso manual y lleno de riesgos en algo que se resuelve en segundos.

De tu Excel al banco en tres sencillos pasos

La idea detrás de una plataforma de conversión es muy simple: coger la información que ya tienes en tu hoja de cálculo y “traducirla” al idioma que entiende el banco, sin que tú tengas que saber nada de la gramática técnica del formato XML.

El proceso es tan directo que se resume en tres gestos:

  1. Sube tu fichero de datos: Solo tienes que arrastrar y soltar tu archivo Excel o CSV en la plataforma. Da igual si las columnas tienen nombres raros o están desordenadas; el sistema es lo bastante listo como para adaptarse a tu formato.
  2. Relaciona las columnas con un clic: Ahora le dices al sistema qué es cada cosa. “Esta columna de aquí es el nombre del cliente, esta otra es su IBAN, esta es el importe…”. Es un mapeo visual e intuitivo que solo tienes que configurar la primera vez.
  3. Descarga el XML ya validado: ¡Y listo! La plataforma genera al instante un archivo XML SEPA con la estructura perfecta, listo para subir a la banca online.

Esta es la interfaz que te vas a encontrar. Está pensada para que cualquiera, sin tener ni idea de informática, pueda generar una remesa en menos de un minuto.

Como ves, el mapeo no tiene más misterio que elegir el campo SEPA de un desplegable y señalar qué columna de tu fichero le corresponde.

La capa de seguridad invisible que te ahorra dinero

Pero la verdadera magia de estas herramientas no es solo la conversión, sino lo que pasa por debajo. Una de las principales causas de devoluciones bancarias es un IBAN mal escrito. Parece una tontería, pero pasa constantemente.

La validación automática es tu mejor seguro contra los costes ocultos. Antes de crear el archivo final, una buena plataforma revisa que cada IBAN y cada NIF de tu lista tengan un formato correcto. Este simple control evita la gran mayoría de rechazos por errores de datos.

Este chequeo es como un guarda de seguridad invisible que trabaja para ti. Te ahorra las comisiones por devolución y el mal trago de tener que llamar a un cliente para reclamar un adeudo que ha fallado por un despiste. Es una pequeña medida preventiva que garantiza la calidad de tus remesas antes de que pisen el banco.

Integración total para la máxima eficiencia: la API JSON

Para las empresas que quieren ir un paso más allá y eliminar cualquier tipo de trabajo manual, la solución definitiva es la integración a través de una API. Es, sin duda, la forma más avanzada y eficiente de gestionar los adeudos.

Una API JSON permite que tu propio programa de gestión (tu ERP, tu CRM o cualquier software a medida) hable directamente con el motor de conversión. ¿Qué significa esto? Que puedes generar las remesas SEPA de forma completamente automática, sin que una persona tenga que subir o bajar archivos nunca más.

¿Y cómo funciona en la vida real?

Imagina que cada día, a las 17:00 h, tu sistema de facturación reúne todas las cuotas que tienes que cobrar mañana. En lugar de que alguien exporte esos datos a un Excel, tu programa envía esa información directamente a la API de ConversorSEPA. En milisegundos, la API le devuelve el fichero XML SEPA ya validado, y tu propio software lo envía automáticamente al banco.

Este nivel de automatización te da unas ventajas enormes:

  • Cero errores humanos: Si nadie toca los ficheros, nadie puede equivocarse. El riesgo de error humano desaparece.
  • Eficiencia absoluta: Las remesas se generan y se envían solas, liberando a tu equipo para que se dedique a tareas que aportan más valor.
  • Escalabilidad total: Da igual si procesas diez adeudos o diez mil. El sistema funciona exactamente igual, sin que nadie se vea desbordado.

Implementar una API es una inversión estratégica para cualquier negocio con un volumen importante de cobros recurrentes. Es el paso definitivo para convertir la gestión de adeudos en un proceso desatendido, seguro y a prueba de bombas.

Preguntas frecuentes sobre la gestión de adeudos

Para cerrar esta guía, hemos juntado las dudas más habituales que surgen en el día a día al gestionar un adeudo o al preparar las remesas SEPA. Son las preguntas que nos hacen nuestros clientes una y otra vez, así que aquí tienes las respuestas claras y directas que necesitas para resolver problemas concretos y dominar la operativa de una vez por todas.

¿Cuál es la diferencia entre un adeudo SEPA CORE y B2B?

La diferencia fundamental está en a quién le estás cobrando y, sobre todo, en los derechos de devolución que tiene esa persona o empresa. Entender esto es clave para gestionar el riesgo de cada adeudo como un profesional.

El esquema SEPA CORE es el estándar, el que se usa para cobrar a clientes particulares, consumidores o autónomos. Su principal característica es que está pensado para proteger al máximo al deudor.

  • Plazo de devolución muy amplio: Tu cliente tiene hasta 8 semanas para devolver un recibo que había autorizado, y no necesita darte ninguna explicación.
  • Protección frente a cobros sin permiso: Si el cliente demuestra que nunca autorizó ese cobro (por ejemplo, porque no hay un mandato firmado), el plazo para reclamar se dispara hasta los 13 meses.

Por otro lado, el esquema SEPA B2B (Business-to-Business) está diseñado exclusivamente para operaciones entre empresas y profesionales.

Para quien emite el cobro, la gran ventaja del B2B es la seguridad. Una vez que el adeudo se carga en la cuenta de la empresa cliente, el pago es firme y no se puede devolver. Esto elimina por completo el riesgo de impago por devolución.

Para usar este esquema, tu cliente empresa no solo debe firmar un mandato B2B específico, sino que también tiene que comunicar a su propio banco que renuncia expresamente al derecho de devolución para los cobros que lleguen de tu parte. Es una capa de seguridad extra para ti, pero exige una gestión activa por parte de tu cliente.

¿Qué es exactamente un mandato SEPA y por qué es tan importante?

Piénsalo de esta manera: el mandato SEPA es como los cimientos de un edificio. Es el documento legal que sostiene toda tu operativa de cobros. Sin él, todo se desmorona.

En pocas palabras, el mandato es el contrato con el que tu cliente te da permiso, de forma expresa, para iniciar cobros en su cuenta bancaria. Es una autorización formal y con total validez legal.

Para que sea válido, cada mandato debe incluir información muy concreta: * Los datos completos del acreedor (tu empresa). * Los datos completos del deudor (tu cliente). * El IBAN de la cuenta del deudor donde se cargarán los recibos. * Una Referencia Única del Mandato (RUM), que funciona como el DNI de ese permiso de cobro. * La fecha en que se firmó.

Sin un mandato SEPA válido y correctamente firmado, cualquier adeudo que emitas se considera “no autorizado”. Como ya hemos visto, esto le da a tu cliente el derecho a exigir que le devuelvan su dinero hasta 13 meses después de la fecha del cargo. Por eso, guardar y gestionar bien los mandatos no es una simple tarea administrativa; es una pieza clave para la seguridad jurídica de tus cobros.

¿Puedo crear el fichero XML SEPA directamente desde mi Excel?

La respuesta corta y directa es no. Aunque Excel es una herramienta fantástica para organizar los datos de tus cobros, no tiene la capacidad de generar de forma nativa el archivo XML con la estructura, las etiquetas y el formato exacto que exige la normativa SEPA.

Intentar crear este fichero a mano es una receta casi segura para el desastre. La estructura del XML es muy rígida y compleja. Un mínimo error de sintaxis, una etiqueta que se queda abierta o una fecha en un formato incorrecto son suficientes para que el sistema del banco te rechace la remesa entera.

Por esta razón, es imprescindible usar una herramienta especializada. Estas plataformas actúan como un traductor que coge tu lista de cobros en un formato sencillo (como Excel o CSV) y la transforma en un fichero XML SEPA 100 % válido, listo para que cualquier banco lo procese sin problemas.

Mi banco ha rechazado la remesa completa, ¿qué ha podido pasar?

Que el banco te devuelva una remesa entera de golpe es frustrante, pero la causa casi siempre es un fallo técnico o de formato en el propio fichero XML. A diferencia de una devolución de un solo recibo, aquí el problema no está en un cliente concreto, sino en la estructura del archivo que has enviado.

Los motivos más comunes para un rechazo completo suelen ser: * Errores de sintaxis XML: El archivo está mal construido, alguna etiqueta no se ha cerrado bien o la estructura no sigue el estándar SEPA. * Identificador del acreedor incorrecto: El código que te identifica como empresa que emite los cobros no es válido o no coincide con el que tu banco tiene registrado. * Formato de datos erróneo: Campos clave como las fechas de cobro o los importes no respetan el formato exigido (por ejemplo, usar comas en lugar de puntos para los decimales).

En cambio, si el banco procesa la remesa pero te devuelve solo algunos cobros sueltos, las causas suelen ser más operativas y relacionadas con el cliente. Lo más habitual es que se deba a un IBAN que ya no existe, una cuenta cancelada, falta de fondos o que el propio cliente haya dado orden a su banco de no pagar ese adeudo en concreto.


Gestionar los adeudos no tiene por qué ser una tarea compleja ni arriesgada. Con las herramientas adecuadas, puedes automatizar todo el proceso, desde la creación de la remesa hasta su validación, ahorrando tiempo y evitando costosos errores. ConversorSEPA está diseñado para hacer precisamente eso, convirtiendo tus ficheros de datos en XML SEPA válidos en segundos. Prueba nuestra herramienta gratis y descubre cómo simplificar tus cobros desde hoy mismo.


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